Original francés artículo : Pourquoi le Wisconsin se révolte
Translated lundi 7 mars 2011, par
La “crisis fiscal en Wisconsin y en otros Estados ha sido causada esencialmente por el poder creciente de la oligarquía estadounidense” señala Paul Krugman, Nobel de economía.
CubanitoenCuba
Wisconsin Journal. Huffington Post. New York Times. Madison, capital del Estado de Wisconsin, acaba de conocer, el pasado sábado 19 de abril, la mayor manifestación de su historia. Desde 1890, escribe el “Wisconsin Journal”, la ciudad no había conocido tanta efervescencia. El movimiento de protesta estalló tras conocerse el proyecto de ley presentado por el gobernador del Estado, Jeff Walker, elegido en noviembre de 2010, con el apoyo de los ultras republicanos del Tea Party. Walker ha aplicado al pie de la letra su programa suprimiendo presupuestos de educación, del conjunto de servicios públicos y de libertades sindicales.
Los republicanos llevaron a cabo su campaña difundiendo, con éxito, la idea de que los salarios de los empleados públicos consumían más dinero que los trabajadores del sector privado, ¡culpables por tanto de ser los principales responsables del déficit ! Una afirmación desmentida por un estudio universitario que probó, apoyado en estadísticas, que los empleados públicos recibían un 10% menos que sus colegas del sector privado para una misma cualificación. Robert Reich, ex ministro de Trabajo, demuestra en “Huffington Post” que las “dificultades de los presupuestos públicos provienen de la disminución de ingresos y de las reducciones de impuestos a los ricos (…) En los años 1970, el 1% de los más ricos de la población recibía el 9% del monto total de ingresos. Ahora, reciben más del 20%”.
Es la misma opinión del Premio Nobel Paul Krugman que, en su crónica de “New York Times”, escribe : el déficit ha aumentado con la crisis de 2008, pero la “crisis fiscal de Wisconsin y de otros Estados ha sido causada esencialmente por el poder creciente de la oligarquía norteamericana”.
El proyecto de Jeff Walker prevé también acabar con los convenios colectivos y con la posibilidad de que los sindicatos negocien los salarios en las empresas. Un ataque a los derechos cívicos para el pastor Jackson y Martin Luther King junior. Una verdadera negación de las libertades inscritas en la Constitución para las dos centrales sindicales AFL-CIO y SEIU (sindicato de servicios) que se unieron para ayudar a organizar la manifestación del sábado, enviando delegaciones de numerosos Estados amenazados por los republicanos. Las dos centrales están totalmente decididas a prolongar esta lucha en los Estados que quieren imitar ya al gobernador de Wisconsin.
La amenaza blandida por Jeff Walker apunta directamente a la existencia de los sindicatos. “No es un problema de presupuesto, escribe Paul Krugman, sino de poder (…) Es importante que las instituciones tengan contrapesos al poder del dinero.”