Original francés artículo : http://www.humanite.fr/Quand-la-Fra...
By Emilie Rive
Translated dimanche 22 novembre 2009, par
Menores retenidos en centros de internamiento para extranjeros sin papeles, privados del derecho a la escolarización, la salud, las vacaciones ; represión ciega contra los jóvenes delincuentes,… Veinte años después de su adopción, el Convenio Internacional sobre los Derechos del Niño resulta cada vez más vulnerado en Francia.
El análisis de la Defensora del Menor, Dominique Versini, en l’Humanité del viernes
El 20 de noviembre de 1989, la ONU adoptó el Convenio internacional sobre los Derechos del Niño, que fue ratificado por 192 países, aunque no por los EE.UU. En la actualidad, la legislación francesa prevé la desaparición de la figura de la Defensora del Menor, « el garante de la aplicación del Convenio internacional » según los términos del Presidente de la Unicef en Francia, Jacques Hintzy. Una curiosa manera de responder al Comité de Derechos del Menor de Naciones Unidas que acaba de pedir a Francia que « refuerce el papel del Defensor del Menor y le conceda los recursos financieros y humanos necesarios. »
Como cada año, la Defensora entrega además hoy al Presidente de la República su informe anual en el que deplora la política gubernamental, que considera contraria a los intereses del menor. Y pese a los miles de encuentros y exposiciones que han tenido lugar en todo el país para festejar este aniversario, las iniciativas gubernamentales han destacado por su discreción. Salvo que se estime que se atribuya a la preocupación del ministro de Inmigración por proteger el bienestar de los menores el anuncio de la creación de un sector en la zona de espera del aeropuerto de Roissy o la autorización en el Boletín Oficial de los doce centros de internamiento habilitados para recibir familias, ignorando los textos legales que prohíben la retención de menores.
Son efectivamente los menores extranjeros quienes pagan un precio más alto por la falta de respeto del Convenio por parte de las autoridades francesas, sufriendo detenciones a veces sólo con algunos meses de edad, siendo expulsados con sus padres aunque estén escolarizados, obligados a ver desaparecer a su padre, como Gayané, que va a celebrar su segundo cumpleaños a final de mes y cuyo padre acaba de ser expulsado a Armenia donde su vida está amenazada… (…)